Holy Days of Wonder and Awe ... and Also of Fear

31 December 2019
Holy Days of Wonder and Awe ... and Also of Fear

These past months have brought wonder and awe inspired by Holy Days in many of the religious, spiritual, and Indigenous traditions of the world. 

During this time, we have celebrated Indigenous People's Day, the festival of Diwali for Hindus, Jains and Sikhs, Buddha's Enlightenment Day, the birthday of the Prophet Muhammad (may peace be upon him), the 550th anniversary of Guru Nanak, founder of the Sikh community, the birth of the Baha'i prophet Baha'u'lláh, Hanukkah for the Jewish community, the Solstice for many Earth-based, Humanist, Pagan, and Indigenous traditions, Yule for the Pagan community, Christmas for Christians, and Kwanzaa in the African American spiritual tradition, to name but a few. 

Through all these holy days, themes of light, peace, hope, and new life abound. Each serves as a reminder of the ethical principles of kindness and compassion that form the foundation of the teachings of ancient wisdom traditions to nurture peace, justice, and healing for the Earth and all living beings.

But these past months have also brought fear.

The fear is generated by the heinous acts of those whose distorted beliefs became dehumanizing weapons targeting vulnerable people and perpetrating horrible atrocities upon our human (and animal) siblings, and upon our Mother Earth herself.

Fear is their ultimate weapon. Generating fear of "the other" enables prejudice to take root and grow into violence. "The other" becomes the object of this fear, a fear rooted in ignorance and fed by the grief of those who feel despair in their lives. This fear, and associated grief and despair, are then used by those who seek to have or hold power by dividing human beings against each other along various identity lines thereby increasing their power and the world's sorrow. 

What we know about mass atrocity and genocide is that the most important ingredient is to turn "the other" into an object, to dehumanize them, thereby enabling their delegitimization and destruction. This includes the ongoing genocide of Indigenous peoples and their ancestral lands, the horrific rise of Anti-Semitism and violence against the Jewish community, the growth of Islamophobia, the targeting of minority religious communities including but not limited to Buddhists, Christians, Hindus, Jews, Muslims, Pagans, Sikhs, and Indigenous peoples on every continent. There is no community that is unaffected by these horrors.

As the New Year approaches, we must also look inward at our belief communities, for there is no religious community the essence of which has not been distorted to perpetuate fear and commit violence, not only against people of other beliefs, but also targeting especially persons of color, immigrants, women, children, and the LGBTQ community. We must weep for the ways in which our religious communities have failed to act in love and justice but rather allowed fear and hate to grow in their name. 

We must speak out and act to create change within.

As the year turns, we extend our love and compassion to all, that we may be a balm for the wounds inflicted on our sisters and brothers and our Mother Earth. Not just through our words, but also through our actions of solidarity, whenever and wherever sisters and brothers of all beliefs and our Mother Earth are in danger.

May the stories that we share of our holy days-of miracles of oil lamps, divine birth, the return of the sun, of light kindling wisdom in every heart and so many more tales of light overwhelming darkness, and life overcoming death-may these stories provide us with the inspiration to continue our struggle against the shadows of fear and despair, and enable each of us through our loving actions to be beacons of light illumining our way into the New Year.


Spanish translation courtesy of Maria Crespo, URI Director of Cooperation Circle Support

Estos últimos meses han traído maravilla y asombro inspirados por los Días Santos en muchas de las tradiciones religiosas, espirituales e indígenas del mundo. Durante este tiempo hemos celebrado el Día de los Pueblos Indígenas, el festival de Diwali para Hindúes, Jainistas y Sikhs , el Día de la Iluminación de Buda, el cumpleaños del profeta Mahoma (que la paz sea con él), el 550 aniversario del fundador de la comunidad Sikh de Guru Nanak , el nacimiento del profeta Bahá'í Baha'u'lláh, Hanukkah para la comunidad Judía, el solsticio para muchas tradiciones basadas en la Tierra, Humanistas, Paganas e Indígenas, Yule para la comunidad Pagana, Navidad para Cristianos y Kwanzaa en la Tradición Espiritual Afro Americana , por nombrar algunos. A través de todos estos días santos, abundan los temas de luz, paz, esperanza y vida nueva. Cada uno sirve como un recordatorio de los principios éticos de bondad y compasión que forman la base de las enseñanzas de las antiguas tradiciones de sabiduría para fomentar la paz, la justicia y la sanación para la Tierra y todos los seres vivos.

Pero estos últimos meses también han traído miedo... miedo generado por los actos atroces de aquellos cuyas creencias distorsionadas se convirtieron en armas deshumanizadoras dirigidas a personas vulnerables y perpetrando horribles atrocidades contra nuestros hermanos humanos (y animales), y sobre nuestra Madre Tierra misma.

El miedo es su arma definitiva. Generar miedo al "otro" permite que el prejuicio arraigue y se convierta en violencia. "El otro" se convierte en el objeto de este miedo, un miedo arraigado en la ignorancia y alimentado por el dolor de aquellos que sienten desesperación en sus vidas. Este miedo asociado al dolor y la desesperación, son después utilizados por aquellos que buscan tener o mantener el poder dividiendo a los seres humanos entre sí a lo largo de varias líneas de identidad  aumentando su poder y la tristeza del mundo. Lo que sabemos sobre las atrocidades masivas y el genocidio es que el ingrediente más importante es convertir "el otro" en un objeto, deshumanizarlo, permitiendo así su deslegitimación y destrucción. Esto incluye el genocidio en curso de los Pueblos Indígenas y sus tierras ancestrales, el horrible aumento del Anti-Semitismo y la violencia contra la comunidad Judía, el crecimiento de la Islamofobia, el ataque a las comunidades religiosas minoritarias incluyendo pero no limitado a Budistas, Cristianos, Hindúes, Judíos , Musulmanes, Paganos, Sikhs y Pueblos Indígenas en todos los continentes. No hay comunidad que no se vea afectada por estos horrores.

A medida que se acerca el Año Nuevo, también debemos mirar hacia adentro en nuestras comunidades de fe, ya que no existe una comunidad religiosa cuya esencia no haya sido distorsionada para perpetuar el miedo y cometer violencia no solo contra personas de otras creencias sino también dirigida contra personas especialmente de color , inmigrantes, mujeres, niños y la comunidad LGBTQ. Debemos llorar por las formas en que nuestras comunidades religiosas han fallado a actuar con amor y justicia, y han permitido que el miedo y el odio crezcan en su nombre. Y debemos hablar y actuar para crear un cambio interno.

A medida que avanza el año, extendemos nuestro amor y compasión a todos, para que podamos ser un bálsamo para las heridas infligidas en nuestras hermanas y hermanos y nuestra Madre Tierra. Pero no solo a través de nuestras palabras, sino también a través de nuestras acciones de solidaridad cuando y donde sea que hermanas y hermanos de todas las creencias y nuestra Madre Tierra estén en peligro.

Que las historias que compartimos de nuestros días santos ... de los milagros de las lámparas de aceite, el nacimiento divino, el regreso del sol, la sabiduría que enciende la luz en cada corazón y muchas más historias de luz que vence la oscuridad y de vida que supera  la muerte ... , que estas historias nos den la inspiración para continuar nuestra lucha contra las sombras del miedo y la desesperación, y nos permitan a cada uno de nosotros, a través de nuestras acciones amorosas, ser faros de luz que iluminen nuestro camino hacia el Año Nuevo.

En Paz ... Victor